lunes, 22 de abril de 2019

Valdemeca (Cuenca)

Virgen de Belén

Las fiestas patronales se celebran el día 2 y 3 de julio. Hay documentos en el archivo Diocesano de la provincia de Cuenca que dan testimonio de lo antiquísimas que son estas fiestas. Documentos que se remontan al siglo XVII, en los que se habla de que en la villa de Valdemeca se realizaban misas en honor a la Virgen de Belén los días 2 y 3 de julio y las autoridades pagaban a unos dulzaineros para que amenizaran los festejos.
La fiesta comienza el día 2 de julio. El día 2 se celebra la tradicional procesión con la imagen de la patrona. El acto empieza a las 12 horas cuando una banda de música recoge, de uno en uno y por orden, a los tres festeros de ese año, los llamados cargos. Con un entrañable pasacalle recorren las calles de la villa al tiempo que se van uniendo las autoridades. Los tres cargos, engalanados con un sombrero de fieltro, representan tres poderes, el poder civil, el poder militar y el religioso, cada uno identificado con un símbolo, el bastón, el pincho y la bandera, respectivamente. Tras el pasacalle se celebra una fervorosa procesión encabezada por la imagen de la patrona, seguida por los tres cargos y después por todos los vecinos del municipio congregados. Los actos religiosos concluyen con la misa celebrada en el templo de la villa, durante la cual, los tres festeros permanecen en la puerta simulando una custodia pasada. La Eucaristía finaliza con el canto del himno de la patrona. Acto seguido, todos los vecinos se trasladan al edificio conocido como las Escuelas, ya que aquí se ubicaba el antiguo colegio. Los últimos en entrar son los tres festeros y las autoridades del municipio acompañados por la banda de música. En estos salones los festeros agasajan a los vecinos con un ágape a base de diferentes aperitivos y canapés, donde no pueden faltar el chocolate caliente con magdalenas y los cañamones tostados, producto, este último, más propio de otras épocas y que se ha mantenido como tradición a lo largo de los años. Terminada la comida los vecinos regresan a sus hogares y las autoridades y los tres cargos, junto a la banda de música, realizan otro pasacalle con el que se deja a esta comitiva, de uno en uno y en orden inverso al de la mañana, en sus casas. Este día finaliza con la actuación de la orquesta que lleva varias décadas tocando en el pueblo y la cual incluso ha compuesto una canción para el pueblo como agradecimiento.
El día 3 se celebra la denominada corrida de la bandera. Este acto tiene un gran interés cultural, incluso se retransmite cada año en la televisión autonómica manchega. Los actos empiezan por la tarde. La banda de música recoge a los tres cargos y a las autoridades siguiendo el mismo protocolo tácito que el día 2. Primero el bastón, luego el pincho, después el que porta la bandera y, por último, a las autoridades políticas de la villa. Tras un pasacalle entran en la plaza llamada del Coso, donde están reunidos todos los vecinos, por un estrecho callejón. Esta tradición, según la cultura oral, recuerda al momento en el que los antepasados tomaron la plaza para informar al pueblo de que habían sido cristianizados. Una vez en la plaza los tres cargos dan una vuelta saludando con sus sombreros a los congregados. A partir de este momento empieza lo que se conoce como la corrida de la bandera. Cada cargo, de manera individual, se coloca en el centro de la plaza de cara a las autoridades. Coloca el sombrero en el suelo y con la bandera desplegada empieza a realizar giros de 360º al compás de la música. Este ritual lo repiten tres veces los tres cargos, en tres tandas alternativas, una por cada cargo y con un descanso entre cada una de las tandas. En la tercera se produce el momento más emotivo. Cada festero sale al centro de la plaza y en voz alta pronuncia la frase “Hay algún voluntario para la Virgen de Belén”. En ese momento las personas que tienen ofrecido el cargo saltan a la plaza para cogerlo. También se puede pronunciar la frase “Viva la Virgen de Belén”, con esto indica el cargo que desea ser festero, otra vez, al año siguiente. Después, los tres cargos entrantes, que serán los que conviden a los vecinos al año siguiente, seguidos de todos los vecinos, se dirigen a la entrada del pueblo para ver la tradicional carrera pedestre, la llamada joya. Esta carrera parte del paraje conocido como el Villarejo donde, según se ha transmitido oralmente, la Virgen de Belén se apareció a unos pastores, ya que, al parecer, desde allí la imagen de la villa tenía cierto parecido a Belén. El último acto del día se realiza, nuevamente, en la plaza de la villa. Allí los tres nuevos festeros bailan tres jotas, una por cada cargo.
Por último, el último día se celebra la "Carne del toro" en “la Dehesilla” donde acude todo el pueblo a comer.

San Roque

El día 16 de agosto se celebra una Misa especial en honor a San Roque, patrón del pueblo. Todo el pueblo sube en procesión hasta La Dehesilla con el santo y se celebra la Misa, en la que al finalizar se bendice el pan y el vino y se reparte un panecillo circular por persona de la familia y una botella de vino por familia.

Fiestas de Agosto

Uno de los fines de semana de agosto se celebran fiestas durante tres o cuatro días, en las que, entre otras cosas, hay orquesta nocturna, actividades para los niños por el día. Durante el domingo de ese fin de semana se celebra la "Carne del toro", reuniéndose en la Dehesilla.
Estas fiestas son organizadas por la comisión de fiestas y colabora todo el pueblo mediante cuotas voluntarias, que permiten que se celebre la fiesta de forma exitosa.

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